1. Aliñar bien la ensalada.
Según un estudio de la Universidad de Boston,
no aliñarñas ensaladas bien es una idea horrible: 'las que no lo hacen tienen hambre a las pocas horas y mayor riesgo de lanzarse luego sobre cualquier snack hipercalórico'.
Lo mejor es añadir algo de proteína a la ensalada (trocitos de pollo, pavo o jamón; un huevo cocido; unas nueces picadas, una latita de bonito al natural…) y alíñarla con aceite de oliva virgen, vinagre de manzana y especias para mantenerte saciada más tiempo.

2.
Verduras congeladas, mejor. Las verduras congeladas son más sanas y nutritivas que las que llevan días y días en el supermercado. Puedes prepararlas al vapor, en el microondas, a la plancha, en revueltos, salteadas, como parte de ensaladas o de platos de pasta integral… hay mil ideas, y si te faltan échale un vistazo a nuestro blog:
La cocina de Yolanda o a los nuevos capítulos de
MasterChef Canadá, de lunes a viernes a las 21.15h.

3. Bajar las temperaturasHace pocos meses, el estudio ICEMAN vio que
los entornos más frescos estimulan la producción de esa grasa que produce nuestro cuerpo para quemar calorías y que los calientes la reducen. Como dato, 24º C se consideró una temperatura "neutra", en la que el organismo no genera ni pierde calor. Cuando los expertos bajaron la temperatura a 19ºC, vieron que los voluntarios del estudio aumentaban la producción de grasa parda y que mejoraba su sensibilidad la insulina, lo que mantenía controlados sus niveles de azúcar.
Redacción COSMO
Noticias escritas por el equipo de redacción de COSMO.