
Episodio # 406
El caso comienza con una escena insólita: la víctima es un caballo. La legislación reconoce derechos a los animales, por lo que Justine y Vanessa deben investigar su muerte como cualquier otro delito. Sin embargo, al profundizar, descubren que el animal es solo la punta del iceberg de un conflicto mucho más amplio y doloroso. Un episodio que amplía el concepto de justicia y cuestiona dónde empiezan y terminan nuestras responsabilidades.